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Milán y sus lugares para visitar

Esta es posiblemente una reseña de alguno de los mejores lugares que pueden ser visitados en Milán, cosa que te ayudará a que no te pierdas nada importante de la ciudad conocida como de la moda italiana.

Catedral de Milán

La Catedral de Milán, también llamada el Duomo figura como una de las catedrales más hermosas del mundo, pero también cuenta como uno de los lugares que deben ser visitados en Milán. Dicha catedral de estilo gótico, inicio su construcción a finales del siglo XIV, tardando alrededor de cinco siglos para ser concluida. En ella destaca su fachada en mármol blanco rosado, pero además su terraza con espiras ornamentadas con nichos, esculturas y relieves, y coronadas por una estatua.

En su interior que es por demás imponente, se encuentra la Estatua de Bartolomé el Apóstol, un enorme órgano y un altar de mármol de estilo renacentista, en donde se encuentra guardado en su parte posterior un Clavo de la Cruz de Cristo, aunque quizás pueda llamarte mas la atención la terraza, desde la que se puede disfrutar de una increíble vista panorámica del centro histórico rodeado de estatuas y pináculos. Para no tener que lidiar con las colas al acceder al monumento, se recomienda reservar la entrada rápida con acceso a la terraza o un tour con guía para conocer mejor la historia de la catedral.

Cuando se sale de la Piazza del Duomo, la recomendación es pasar por la Piazza Mercanti, la misma nos recuerda su pasado comercial con elegantes edificios de estilo medieval como el Palazzo della Ragione, la Loggia degli Osii, el Palazzo delle Scuole Palatine y el Pozo de agua del siglo XVI, que está situado en el centro.

Iglesia Santa Maria delle Grazie

Esta situada a unos 20 minutos si nos dirigimos desde la Plaza del Duomo, la misma contiene una de las obras maestras de la historia del arte y cuenta como otra de las maravillas que debemos ver en Milán. En la pared ubicada en el comedor de este longevo convento de la orden de los dominicos, el gran genio Leonardo da Vinci se dedicó a pintar el fresco conocido como La Última Cena, en ella destacan la figura que se ubica a la derecha de Cristo, el mismo presenta rasgos muy femeninos, por lo cual se podría pensar que se trata de María Magdalena, ya que algunas teorías señalan que ella era la esposa de Jesús, pero además, se trata también de uno de los hilos argumentales empleados por Dan Brown en su novela El código Da Vinci.

Debido al transcurso del tiempo y a las distintas guerras, el deterioro ha hecho mella de ella, aunque luego de su gran restauración, todavía se encuentra en un frágil estado de conservación, por lo que el acceso se limita a pocas visitas durante el día. De modo que una de las mejores opciones para conseguir plaza, puede ser reservar una visita guiada en con antelación, o una oferta que incluya el paseo guiado por toda la ciudad.

Castillo Sforzesco

Su origen es el de una fortaleza que fue construida durante el siglo XIV, este es otro de los lugares que deben ser visitados. Es un castillo que fue ocupado sucesivamente por franceses, españoles y austriacos, Napoleón lo destruyó en 1801 y fue reconstruido un siglo más tarde para devolverlo al aspecto que tenía durante la época de esplendor de la familia Sforza.